Una PAC para 2021-2027, pero no al gusto de todos

La administración de 47.000 millones de euros de la PAC para los agricultores españoles es buena noticia para Agricultura, pero no para los sindicatos.

Persisten algunas "divergencias" de corte medioambiental y económico sobre la política agraria común.

 

El ministro de Agricultura (Luis Planas) sostiene que se trata de un acuerdo equilibrado en los aspectos económicos y medioambientales, que asegura la sostenibilidad de la agricultura y al rentabilidad de agricultores y ganaderos, a través de la ayuda básica a la renta, y refuerza la arquitectura verde, por medio de los ecoesquemas.
La futura PAC 2021-2027, que se empezará a aplicar en 2023, contará con el presupuesto necesario, 47.724 millones de euros para hacer frente a los nuevos desafíos. Llega después de una prórroga de dos años (de la anterior PAC) y tras muchos desencuentros entre los países (que se pasaron nada menos que dos días discutiendo los puntos de la política agraria común). 

Calendario de la nueva política agraria común

La próxima PAC se aplicará el 1 de enero de 2023. Habrá un periodo transitorio, 2021 y 2022, durante el cual agricultores y ganaderos seguirán percibiendo las ayudas conforme al nuevo presupuesto, 47.724 millones de euros, si bien con las reglas de la anterior PAC. 

Esta PAC -la más medioambiental de las últimas reformas y adecuada a los tiempos y demandas de la ciudadanía- destinará el 40 % de su presupuesto a objetivos climáticos y medioambientales, pero también refuerza el papel de agricultores y ganaderos, para asegurar su rentabilidad.

 

¿Cómo afecta a los españoles?

España podrá destinar el 60 % del presupuesto de pagos directos a la ayuda básica a la renta. El ministro ha incidido en que podremos garantizar la estabilidad de las rentas de los agricultores al nivel que habíamos previsto, de acuerdo con el análisis de necesidades elaborado por el ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en colaboración con las autonomías y las organizaciones agrarias y medioambientales. Además, garantizamos certidumbre para agricultores y ganaderos hasta 2027. Esta ayuda pasará a integrar los elementos del pago verde actual, configurando el modelo de condicionalidad reforzada, de manera que agricultores y ganaderos recibirán la ayuda básica a la renta, cumpliendo estrictos requisitos y buenas prácticas en materia de clima y medio ambiente.

El 20% de las ayudas directas se destinará a los ecoesquemas, que se aplicarán en 2023, con la entrada en vigor de la nueva PAC. En los dos primeros años, denominados “de aprendizaje”, los fondos que no se utilicen podrán destinarse a otras intervenciones, particularmente a la ayuda básica a la renta. Habrá la flexibilidad necesaria para que los Estados diseñen sus propios ecoesquemas en función de sus necesidades.

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